Un agente sin herramientas solo puede escribir texto. Lo que determina de qué es capaz es qué puede tocar, y eso está gobernado en tres capas.
Las que siempre están
Hay un conjunto de herramientas que todo agente tiene sin declararlas: trabajar con ficheros, buscar, hablar por su buzón, delegar en otros agentes, consultar el directorio de la organización.
Son el suelo. Sin ellas un agente no podría hacer su trabajo básico, y exigir que cada uno las pida una por una sería ceremonia sin beneficio.
Las que hay que pedir
Todo lo demás —y en particular cualquier herramienta externa— solo existe para un agente si su ficha la declara explícitamente.
Es la causa más frecuente de «la herramienta no aparece»: el conector está conectado y funcionando, pero ese agente no lo tiene permitido. Son dos decisiones distintas y se toman en sitios distintos.
Hay además dos familias con condición propia: las de agenda, que exigen que el agente tenga permitido programar tareas, y las de encargo, que solo existen mientras hay un contrato vivo.
Conectar una herramienta y permitírsela a un agente son cosas distintas. Lo primero lo hace cada persona en sus conexiones; lo segundo es una decisión de diseño del agente, revisada al publicarlo.
Las externas: MCP
Las herramientas externas llegan por el Protocolo de Contexto de Modelo. La plataforma tiene un motor propio que las sirve: unas las implementa él mismo —correo, hojas de cálculo, publicidad— y otras las trae de servidores de terceros, aplicando en ambos casos la misma tubería de gobierno.
Su configuración se resuelve en cascada de tres niveles: lo que fija la plataforma, lo que activa la organización y lo que cada persona pone con su cuenta. Lo de arriba pisa lo de abajo.
Que un conector esté disponible en el catálogo no significa que esté activo: cada organización decide cuáles enciende.
Cuando una acción necesita permiso
Aparte de qué herramientas tiene un agente, está qué acciones puede ejecutar sin preguntar. Las que se consideran de riesgo se detienen y piden que una persona las autorice.
La diferencia con lo anterior: la herramienta permitida se decide al diseñar el agente; la acción regulada se autoriza cada vez que va a ocurrir.
Un caso curioso
La documentación que está leyendo es, ella misma, una herramienta MCP. Los agentes de la plataforma pueden consultarla para entender la plataforma en la que viven — el mismo texto, servido por el mismo corpus.